lunes, 23 de julio de 2007

Soil & Pimp sessions: jazz en el sol naciente.

Entre tanto cerezo en flor, edificio de 50 pisos y centro comercial subterráneo surge, en medio de la gran Tokio, Soil & Pimp sessions. Se trata de un sexteto de virtuosos con un espíritu musical grande como el Monte Fuji.
Después de varias conciertos europeos y participaciones en los mas importantes festivales nipones (Fuji rock festival, Rising sun festival y Sunset live festival) llegan, con su segundo LP, a su merecida edición en el viejo continente.
Apadrinados por el eximio Gilles Peterson (que suele pincharlos en su programa de la BBC Radio 1) estos chicos de peinados afro prefabricados presumen de un jazz eléctrico, pasional y efectista.
Pimpoint es un álbum variopinto donde igual te topas con aplanadora de groove (“Makuroke”), un funk pesado (“The Slaughter suite”) o con una delicada melodía que aparca, por un rato, los demonios de estos veloces músicos (“Scales”).
De alguna manera, la atmósfera que rodea a este álbum es como esa bonita electricidad que desprenden las grandes urbes (como Tokio, claro) donde para ser alguien hay que, no solo esforzarse mucho, sino que no se puede prescindir de un agudo sentido común, el cual llevado al caso de Soil & Pimp sessions, recae en una gran aptitud para hacer de su música algo apetecible y adaptable a muchos momentos y a la vez ser cero vulgar.



Mas info:

www.soilpimp.com
www.sinnamonrecords.com

lunes, 16 de julio de 2007

Summercase 07: vibrante emoción colectiva.

Viernes 13.

Y se vino la segunda nomás. El ambiente reinante de camino a Boadilla del Monte (a las afueras de Madrid) se sentía mas grande e intenso que el de la primera edición de este festival indie. Más gente, más expectativas, muchos más colegas con quienes quedar y demás alicientes para empezar a vivir un festivalazo a tope.
El burocrático andar de los autobuses de línea logró que me perdiese la actuación de Soulsavers con Mark Lanegan, así que llegué justo para cuando Jarvis daba el primer tema de un concierto que solo me atrajo a fuerza de su impecable y hit “Don’t let him waste your time” y de esa imagen de elegancia desalineada que Jarvis lleva mejor que nadie. Sonó bien, pero le faltó ritmo a este pilar del brit-pop.
The Jesus and Mary Chain contentaron a sus fans mediante un repertorio lógico y equilibrado, en el marco de un show ordenado y sin grandes sobresaltos.
Dj Shadow ya no tiene nada que demostrar a esta altura del partido, su música sigue en la senda visionaria de siempre y estuvo complementada con unos visuales de alucine, eso si, le quedo muy grande el escenario para una propuesta tan intimista.
Miles de fans extasiados hicieron que The Gossip quede como uno de los grandes momentos del Summercase. Enhorabuena para los de Portland por haber compuesto un par de temas tan grandes como “Standing in the way of control” o “Listen up”, ya que en su directo no encontré mucho más que eso.
Encuentros sociales y copas después la gloria musical llegaba, por primera vez, a este evento.
Jean-Benoît Dunckel y Nicolas Godin (o sea, Air), salían a escena con el nivel y la clase que siempre los caracterizó. En momentos previos al show, donde todo es ilusión y espera, tuve miedo de quedar decepcionado ante el show de este grupo que tanto me seduce. No sé, me parecía que su propuesta quedaría un poco fuera de tono con respecto a lo que se espera de un mega festival como este (fiesta, baile, fiesta, baile), como le pasó a Massive Attack en la anterior edición.
Pues nada más lejos de la realidad. Los impecables peinados que ostentaban, la delicada escenografía y el sofisticado groove de su batería negro se hermanaban con lujuria al preciosismo insostenible de su música. Air estuvieron a su altura, la de unos sobrevivientes originales al huracán synth-pop/chill out de finales de los noventa.
¿Cómo resistirse a la belleza de “La femme d’argent” o “Venus”?.



Entretanto una visita al escenario más pequeño nos dio la posibilidad de chequear la muy interesante propuesta de Ratatat. Puesta en escena extraña para una música extraña, (pero hermosa). Estos chicos hacen del hiphop algo que nunca antes se había hecho. Su guitarrista de look headbanger juega con cliches rockeros y hasta metaleros para hacer explotar nuestras neuronas intentando entender que estamos escuchando. Conclusión: a Ratatat hay que disfrutarlo sin pensarlo, el resultado puede ser esclarecedor.
Volviendo a los escenarios grandes y luego de ese sedante divino que fue Air, se apreciaba un poco de actitud hooligan y los enviados eran los Kaiser chiefs (puntazo para quien organizó los horarios). Una catarata de hits (“Everyday i love you less and less”, “I predict a riot”, “Ruby”, “The angry mob” etc. ,etc.) llevada a cabo con una bonita mixtura de profesionalidad y pasión nos regaló un momento divertido que sirvió para calentar motores de cara a enfrentarnos a ese impresionante colectivo musical que es !!!.
Otra vez toca decir lo increíble del directo de los de New York. Ya empiezo a sospechar que los !!! en realidad son una secta más que un grupo de música al corriente. La conexión que sus integrantes tienen en directo (y eso que aquí contaban con una cantante nueva), se acerca más a una comunión de almas que a lo que unos cuantos jóvenes artistas pueden dar sobre un escenario.
Un sinfín de sentimentales ritmos que parecen diseñados por un especialista cardiaco unen maravillosas obras de la música de baile como ser “Dear Can”, “Must be the moon”, “Me and Guliani down by the schoolyard” o “A new name”. Infaltables en el pedestal de todo interesado por los nuevos combos de punk-funk.



Sabado 14.

La grata bienvenida estuvo a cargo de, quizás, la “curiosidad” de este cartel: Lilly Allen, la mediática niña tremenda de Inglaterra. Sospechada de ser un producto made in Mtv (de hecho lo es de Myspace) la señorita Allen adornó sus televisivos hits con una voz prodigiosa a la que le sobra belleza. Me gustaría escucharla haciendo jazz.
Cerca de las 22:00hs llegó la hora de la señora PJ Harvey. Magnética, de imagen ineludible y talento inocultable, todo lo hizo bien. Situémonos: una chica con su guitarra, sola, en un escenario grande con miles de personas mirándola. Y ella con toda la naturalidad que puede caber dentro de un ser humano dando ira, pasión, amor, melancolía, dulzura, furia y sutileza con sus impecables himnos reformados a esta instrumentación singular. Maravilloso.
Las ansias por ver a The Flaming Lips me dejaron poco tiempo para ver a un grupo que me habían recomendado mucho, The whitest boy alive. Lo poco que pude ver me gusto mucho. Groovin’ funk hecho por los chicos mas blancos que te puedas encontrar haciendo esa música. Un show cálido y divertido.
La hora del cotillón había llegado, lamento decir que el show de The Flaming Lips quedará en la anécdota gracias a la enorme parafernalia escénica que montaron. Su música no fue lo que es en sus discos y la voz de Wayne Coyne estuvo ausente la mayoría del tiempo, y cuando apareció lo hizo en muy mala forma.
No se salvaron ni con la divertida “Yeah yeah yeah song” con todo el mundo cantándola.
Luego de esta decepción necesitábamos volver a sentir la adrenalina que causan los buenos conciertos y, pues, estábamos de suerte. Hace unos años que se dice que Arcade Fire son la gran cosa nueva, cosa que nunca me había atrevido a confirmar mediante la escucha de sus dos (ojo, excelentes) discos. Pero al enfrentarme a su directo, la cosa cambió.



La puesta escénica es impecable, la obsesión de los canadienses por la imagen no hace más que engrandecerles. Y solo estoy hablando de la imagen… cuando empiezan a sonar los Arcade Fire, el cielo se hace grande. Su música plagada de imágenes pone a mi sistema nervioso en posición de disfrute absoluto. Probablemente haya sido el espectáculo artístico más redondo que recuerde. Pude disfrutar de un todo inmenso, perfecto y conmovedor. Cuando analizo este show, no importa de qué disco son los temas tocados ni cuantos integrantes hay en la banda, lo que importa es que esto es grande como la misma música.
En este marco Bloc party lo tenía muy difícil. Tocar luego de Arcade Fire es un reto para cualquier grupo, por más grandes que sean. Y los chicos lo hicieron bien, muy bien. Bloc party cuentan con un cancionero tan impresionante que logra ocultar los pequeños “problemas” (algunos excesos y vicios escénicos) que presentan en directo. Que suenen “Banquet”, “Helicopter”, “I still remember”, “Song for Clay”, “Hunting for witches”, “The prayer” y “This modern love” en solo una hora es mucho decir. Superaron la prueba y se ganaron mi respeto y admiración total.



LCD Soundsystem esperaba en la gran carpa para terminar de elevar mi percepción y demostrarme que todavía no la había agotado a pesar de las horas y horas de música que llevaba encima. Estos tíos son unas bestias, pero muy bestias. Si, hacen “punk funk”, pero mucho mas punk de cómo lo hacen los demás. Hay mucha vanguardia en su propuesta y los límites se estiran a cada vuelta de su incansable ritmo. James Murphy es un perfomer convencidísimo de su papel en la música y eso se le nota en la locura y pasión con la que conduce a esta impresionante orquesta de baile versión siglo XXI.

martes, 10 de julio de 2007

Holly Golightly, directo de culto en Madrid.
La tienda madrileña de discos de culto Radiocity festeja su segundo aniversario demostrando, una vez más, que son expertos en secretos a voces. La realización del festejo tomará forma con el concierto de la alucinante voz de Holly Golightly.
La inglesa, ex miembro de las garageras Thee Headcotees, se presentará en Madrid junto a The Brokeoffs con quienes grabó su ultimo disco, el folky You can’t buy a gun when you’re crying.
Su carrera en solitario, que comenzó en 1995 va dejando grandes momentos musicales como su participación en la banda sonora de Broken flowers, el sutil y psicodélico disco Slowly but surely de 2004 o su exitoso Truly she is none other, que incluye una de sus colaboraciones con The white stripes.
La ocasión para ver a esta figura de la psicodelia sesentera es inmejorable teniendo en cuenta que el concierto será en el mítico local madrileño La Vía Láctea y solo para 100 personas.
Nos vemos ahí.

Mas info:




Un sueño hecho realidad. Peeping Tom cerca de casa.

Sinnamon promotions nos da otra alegría: Peeping Tom en Bilbao, y, encima, ¡teloneando a Massive Attack!
La cita inevitable es el 13 de septiembre, ¡iremos todos los que podamos!
A todo esto, más de uno se preguntará quienes son estos Peeping Tom. Pues fácil: es el proyecto más interesante que nos dio Mike Patton desde la disolución de Faith no more allá por 1998.
Como resultado de una innumerable cantidad de demos grabadas desde el 2000 y de flirteos con incontables majors discográficas, Patton termina editando un discazo impresionante en 2006 mediante su propio sello y casa de los proyectos más delirantes del under cultureta de medio mundo, Ipecac records.
Su propuesta es amplia como un arco iris y extraña como un eclipse. Básicamente Peeping Tom (el álbum) es un disco de beats, pero de beats poco comunes. Con colaboraciones de estrellas como Massive Attack (¿harán juntos en Bilbao el tema Kill the Dj?), Bebel Gilberto o Norah Jones y de genios del underground como Dub trio (que hacen de base en directo), Jel o Amon Tobim este debut recorre diferentes caminos estilísticos que convienen siempre en la pasión de Patton por las armonías extrañas (pero pegadizas) y la estética ruidosa que tan bien lleva a cabo.
Solo queda decir que temas como “Mojo” o “We’re not alone” generan un flashback automático en todo aquel que fue (o es) fan de Faith no more, probablemente, la mejor y más influyente banda del rock “alternativo” de los noventa.


TV on the Radio, el crossover del nuevo siglo.

Tv on the radio siempre fueron un grupo muy peculiar. Se mueven en un contexto indie/intelectual aunque en todo momento se les nota su influencia étnico/cultural. Su corta pero fructífera carrera los deja en lo más alto de las preferencias de quienes amamos la música novedosa y arriesgada. Para colmo David Bowie asegura que son el grupo en activo que más le llama la atención. Pero todos estos datos debían ganar peso presenciando al grupo en directo, donde no hay prensa fanatizada ni artificios de estudio.
Pues el directo de Tv on the radio sentó una base de respeto inamovible desde mi persona hacia la banda.
El setlist fue encajando a la perfección, sin excesos ni mezquindad, con criterio y sentido común.
“Playhouses” me dejó la sensación de estar viendo a una versión satanizada de Stevie Wonder con Sonic Youth como banda de apoyo, mientras que “I was a lover” se puede clasificar como viaje a lo más profundo de la experimentación musical emocionante.
A propósito, la emoción, condimento más que fundamental en el devenir de este show, posiblemente sea el mayor enemigo de los cantantes de Tv on the radio, ya que se vieron superados por sus ganas en algún momento y eso los hizo desafinar levemente (¡o brutalmente, pero la verdad es que tampoco quedaba muy mal esa desafinación!).
Cada tema era un crescendo plagado de espiritualidad que tanto bebe de la influencia urbana como de las raíces africanas de gran parte de la banda.
Las estridentes guitarras con miles de efectos, parecen encerrarnos en el agujero negro, mientras que los bajos (a veces sintetizados) liberan tus sentidos generando bonitas sensaciones ambiguas. “King eternal”, “Dreams” y “Staring at the sun” nos recordaron que el debut discográfico de TVOTR es todo un bombazo que trasciende tendencias.
Con grupos dando shows así, no tenemos razones para extrañar el carácter crossover que tuvieron los dorados años noventa.

miércoles, 4 de julio de 2007

Nadie sabe más que este: Gilles Peterson en Madrid.

Probablemente el tío que más sabe de música negra (lease funk, soul, jazz y hip hop) de todo Inglaterra estará pinchando en Madrid. El bonito hotel Puerta de América será el escenario para que Gilles Peterson pueda demostrar por que tiene desde hace varios años un lugar inamovible en la programación de la Radio 1 de la BBC de Londres. Imperdible.

Atentos al dato:

Mas info:
www.myspace.com/blackbooksessions

Fishbone en directo: la mejor forma de alargarse la vida.

La humanidad es testigo de personas y/o personajes que sus contiendas vitales inspiraron y guiaron a miles de millones.

Fuera de los tópicos que nos enseñan los libros de historia, ciencia o religión (o la misma televisión e Internet a día de hoy), todavía se encuentran ejemplos de grandeza a la vuelta de la esquina.
Inmediatamente se me ocurren varios ejemplos de grandeza pero posiblemente vayan solo a título personal. Hoy toca hablar, aparte de un culto personal, de una devoción de pocos. Fishbone se puede definir como una banda de California (donde cada hijo de vecino pareciera estar en una banda), que mezcla bien una serie de estilos (jazz, funk, reggae, ska, hardcore, punk, soul) y que siguen en la ruta 22 años después de su fundación.
Pero son mucho más que eso. Muchísimo más.
Cada directo de esta gente al que tuve la suerte de asistir se termina convirtiendo en una experiencia que me alarga la vida.
La energía que trasmiten con su increíble ductilidad para manipular sus instrumentos es un privilegio que ellos ostentan de manera única.
El repertorio es inmenso, interminable, con variaciones que rozan la locura más bonita y destilan talento para regalarle a medio millón de bandas de top40.
No hay forma de pasar inadvertido por el contacto directo de temas como “Alcoholic” o “Ma & Pa”, donde nuestra sangre parece entregarse a fluir al ritmo que este combo de afro americanos decidan.
Al tercer acorde del concierto ya hay sobredosis de Fishbone en sangre y todo es una fiesta. Los chicos y las chicas bailan sin manera de agotarse, Angelo Moore se siente cercano, cálido, casi como un amigo del barrio. Norwood Fisher sigue siendo el grandísimo bajista en el que el todo el peso de la gran banda recae y el lo manipula como quien pasea a un perro chihuahua.

La sala Gruta77 de Madrid se convirtió en un fiestón sin precedentes, cabe destacar que, a esta altura del partido, quien va a ver a Fishbone, sabe quienes son y de que van y eso hace que todo sea más divertido, más impresionante e inolvidable.

Angelo Moore (voz, saxos), Norwood Fisher (bajo, voz), John Steward (batería), John McKnight (trombone, guitarra, voz), Rocky George (guitarra) y Dre Gipson (teclados, voz) son todo una selección de talentos que tienen chicha de sobra para contentar toda una vida, cada vez que recuerdo un directo de ellos me vuelve la sonrisa y ese cosquilleo en el cuerpo que solo un “ejemplo de grandeza a la vuelta de la esquina” como Fishbone puede causar.

Gracias por todo ese sonido precioso, enormes.


Post data para fans, aquí el setlist del show:
Sunless Saturday
Jackass Brigade
Date Rape
Ma & Pa
Party With Saddam
Cheyenne star Forever Moore
Alcoholic
Bonin' in the Boneyard
Premadawnutt
Frey'd Fucking Nerve Endingz
Ugly
Skank n' Go Nutts
The Suffering
Everyday Sunshine
Give it Up
Let Dem Ho's Fight
Cholly
Party At Ground Zero
Servitude